Bronceado y cabinas de bronceado

Bronceado

El bronceado es el proceso mediante el cual el color de la piel se oscurece o “broncea”. El bronceado, independientemente de que se deba al tiempo pasado en la playa, en una cabina de bronceado o a una exposición fortuita, puede ser perjudicial y peligroso si se hace equivalente a un estado saludable y protegido frente a la radiación UV.

Si bien el bronceado es un mecanismo natural de protección de la piel, su efecto es desigual entre las personas y no impide sino que atenúa el daño por lo que no debería justificar una exposición prolongada sin añadir medidas adicionales de protección.

Los bronceados tienen su origen en los nocivos rayos ultravioleta (UV) que emite el sol o las lámparas de bronceado y, si ha logrado broncearse, significa que es posible que el ADN de su piel haya resultado dañado. Por otra parte, el culto al bronceado y lo que ello comporta, una exposición excesiva la radiación UV, provoca un envejecimiento prematuro de la piel (incluido la aparición de arrugas, piel laxa, manchas oscuras), así como un mayor riesgo de cáncer de piel.

Mitos más comunes sobre la exposición a los UV

FALSO VERDADERO
El bronceado es saludable. El bronceado es una medida de su cuerpo para defenderse del daño que la radiación UV causa a su ADN.
El bronceado le protege totalmente del sol. Un bronceado oscuro sobre piel blanca únicamente ofrece un SPF (factor de protección solar) de aproximadamente 4.
No se puede quemar en días nublados. Hasta un 80% de la radiación solar UV puede traspasar una ligera capa nubosa. La neblina en la atmósfera puede incluso aumentar la exposición a la radiación UV.
No sufrirá quemaduras solares mientras permanezca en el agua. El agua únicamente proporciona una protección mínima frente a la radiación UV, y los reflejos del agua pueden intensificar su exposición a la radiación UV.
La radiación UV no es peligrosa durante el invierno. La radiación UV es generalmente más baja en los meses de invierno, pero el reflejo de la nieve puede aumentar enormemente su exposición total, especialmente a una gran altitud.
Los protectores solares me protegen, por lo que puedo tomar el sol durante más tiempo. Los protectores solares no están pensados para que se aumente el tiempo de exposición al sol sino para aumentar la protección durante las exposiciones inevitables. La protección que proporcionan depende fundamentalmente de su correcta aplicación.
Si intercala descansos periódicos mientras toma el sol, no sufrirá quemaduras. La exposición a la radiación UV se acumula a lo largo del día.
Si no siente el calor de los rayos del sol, no sufrirá quemaduras solares. Las quemaduras solares son causadas por la radiación UV, que no puede sentirse. La mayoría del calentamiento está causado por la radiación visible e infrarroja del sol y no por la radiación UV.

Cabinas de bronceado

El uso de cabinas de bronceado debería evitarse totalmente. La Organización Mundial de la Salud considera el uso de cabinas de bronceado como un carcinógeno (una sustancia que produce cáncer) demostrado, por lo que desaconseja su uso. Esta organización incluye el uso de estas cabinas en el mismo grupo de riesgo que el tabaco, por ejemplo. De hecho, las personas que hacen uso de cabinas de bronceado ultravioleta (UV) de interior tienen un 74% más de posibilidades de desarrollar un melanoma que aquellas que nunca las han utilizado. Los rayos UV que emiten las cabinas de bronceado también pueden causar daños al ADN de sus células cutáneas y, con el tiempo, estos daños pueden llegar a causar cáncer de piel.

En ocasiones, las cabinas de bronceado se comercializan como un sistema controlado de lograr un bronceado de manera más segura. En realidad, las cabinas de bronceado son menos seguras que la propia exposición al sol, no preparan la piel para la exposición solar puesto que el bronceado que producen es menos eficiente que el natural, no sirven para la síntesis de vitamina D y diferentes estudios han demostrado que no ofrecen ningún beneficio positivo para la salud.

Los profesionales de la salud de muchos países están intentando lograr una legislación contra el uso de las cabinas de bronceado, y varios países europeos ya han prohibido su uso a personas menores de 18 años.

Recomendaciones de la O.M.S. (Organización Mundial de la Salud) International Commission on Non-Ionizing Radiation Protection (ICNIRP).

Grupos que están en especial riesgo por los efectos adversos de la radiación UV y que deberían no utilizar solariums:

  • Fototipos I o II
  • <18 años
  • Número elevado de nevus
  • Tendencia a desarrollar pecas
  • Antecedentes de quemaduras solar en la infancia
  • Personas que han tenido lesiones cutáneas malignas o pre-malignas
  • Personas con daño actínico
  • Personas que toman fármacos: asegurarse que no producen reacciones fotosensibles