Prevención del Cáncer de Piel

El cáncer de piel es uno de los cánceres que más fácilmente pueden evitarse. Debido a que el cáncer de piel puede verse, se puede detectar en una fase temprana y el principal factor de riesgo, la exposición a rayos UV, puede reducirse mediante cambios en el comportamiento en relación con el sol.

Los principales medios de protección UV recomendados son el uso de ropa protectora, evitar la luz solar directa entre las 11:00 a.m. y las 3:00 p.m. durante el verano (cuando la radiación UV está en sus niveles máximos), buscar la sombra y aplicar regularmente y correctamente protectores solares.

Las personas con ojos azules, cabello rojo o rubio, con tez clara que se quema con facilidad, se broncea poco y a las que le salen pecas cuando se exponen al sol son las personas con mayor riesgo de quemarse al exponerse de forma inadecuada al sol y, por ello, a desarrollar un cáncer de piel.

Se deben extremar las medidas de protección en el caso de los niños, ya que durante esta etapa de la vida los daños del sol tienen una mayor influencia en aumentar el riesgo de desarrollar un cáncer de piel a lo largo de la vida.

La prevención primaria consiste en disminuir los factores que aumentan la probabilidad de que la enfermedad se produzca y para el cáncer de piel consiste principalmente en limitar la exposición dañina a los rayos UV.

Una exposición dañina al sol no es exclusiva de la exposición voluntaria que se produce cuando alguien va a la playa a tomar el sol. La exposición al sol puede ser dañina también con otras actividades. Existen varios tipos de exposición al sol:

  1. Exposición al sol fortuita – tiempo que se pasa al aire libre en días soleados durante las actividades diarias rutinarias.
  2. Exposición recreativa al sol – tiempo empleado disfrutando de actividades deportivas o recreativas al aire libre cuando hace sol.
  3. Exposición al sol por razones laborales – tiempo que pasan expuestos las personas que trabajan al aire libre (agricultores, pescadores, socorristas, carteros, personal de mantenimiento, etc.).
  4. Exposición al sol deliberada – tiempo que se pasa al aire libre con la intención deliberada de tomar el sol.

La prevención secundaria implica la detección del cáncer de piel pie en sus fases más tempranas de manera que se pueda tratar de manera satisfactoria. Esto supone realizar autoexploraciones regulares (mirarse toda la superficie de la piel una vez al mes), conocer sus propios factores de riesgo y acudir a la consulta del dermatólogo regularmente para someterse a un examen de la piel.