Cómo y dónde fijarse

Tan sólo se necesitan un par de minutos, una vez al mes, para comprobar si hay signos de cáncer de piel. Es muy sencillo e, incluso, podría salvarle la vida.

Desplácese hacia abajo para visualizar la guía paso a paso para examinar su propia piel. También hemos creado un vídeo muy divertido – “El Tango para Revisar la Piel” – destinado a ayudarle a conocer cómo revisar la piel de otra persona.

Debe encontrar un espacio bien iluminado enfrente de un espejo completo y asegúrese de tener un espejo de mano, una silla, un secador o un peine y una cámara digital o papel y bolígrafo para registrar cualquier signo que encuentre.

No olvide que algunos síntomas del cáncer de piel pueden sentirse fácilmente antes de que se vuelvan visibles. No confíe únicamente en sus ojos – pase las manos por todo su cuerpo mientras lleva a cabo la revisión.

Fíjese en su cara, incluyendo la nariz, los labios, la boca y las orejas, mire también por detrás de las mismas (utilizando espejos para lograr una visión clara).

Revise su cuero cabelludo utilizando el peine o el secador para separar el pelo en capas. Si no tiene mucho pelo, asegúrese de revisar todo el cuero cabelludo de manera muy exhaustiva.

Revise la parte interna y externa de sus brazos, comenzando por las axilas y bajando por el codo hasta llegar a sus manos y también entre los dedos.

A continuación, fíjese en el cuello, el pecho y la parte superior del cuerpo.

Mujeres: asegúrense de revisar la zona entre las mamas y por debajo de las mismas.

Gire su espalda hacia el espejo completo y utilice el espejo de mano para revisar su espalda, comenzando por el cuello y los hombros y bajando hasta la zona lumbar.

Revise los glúteos y la parte de atrás de las piernas, bajando hasta los talones. Gírese una vez más de cara al espejo y revise sus genitales detenidamente. Revise la parte delantera de las piernas y la parte superior de los pies.

Para terminar, revise las plantas de los pies y los espacios entre los dedos.